Una burguer que desata toda su furia en cada mordida. Entre sus capas, encontrarás un delicioso queso crema que suaviza el primer golpe, pero no te confíes, porque los camarones envueltos en tocino, al estilo «brazos cortados» de la icónica película, traen una explosión de sabor y actitud. Todo coronado con nuestra salsa Ginzu, tan afilada y audaz como la katana de Beatrix Kiddo. Prepárate para un festín que no deja sobrevivientes. ¿Te atreves? 🍤🔥